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RELIGION.-
Por: Pbro. Serafín Arzate Silva. Iglesia de San Cristobal. Durango y Nuevo Leon s/n Col. Progeso C.P. 39350 Acapulco, Gro. Mexico
El primero de noviembre es fiesta de todos los santos, es decir de
todos los bienaventurados que ya están en el cielo gozando de Dios;
como son los angeles, la Virgen María, los Apostoles, los niños
bautizados y todos los demás santos que vivieron una vida ejemplar.
Las ofrendas del dos de noviembre, que año con año se celebran, últlmamente les han llamado
"El Culto a los Muertos". Esto es de tradición netamente popular.
Esta tradición es variable según la costumbre de cada región, estado o nación,
pero todos tienen un común denominador que es
recordar a los muertos que fueron familiares o amigos.
Les ponen comida: como panes, frutas y hasta
bebidas alcohólicas y cigarros, según que hayan gustado de estos
vicios. Lo bueno de este recuerdo es que puedan sobreturalizarlos; es decir,
ofrendar con sentido de oración por el eterno descanso de sus almas
que es desde luego lo más razonable y aceptable, menos lo que significan
vicios.
Litúrgicamente hablando, o sean según
las normas de la Iglesia Católica, el dos de noviembre, es un día
señalado por la misma Iglesia para pedir de una manera especial por
nuestros difuntos que murieron perdonados en cuanto a la culpa, pero no
en cuanto a la pena, con la cual Dios las purifica completamente para que
puedan entrar en el cielo; pues sabemos que al cielo nada manchado puede
entrar.La Iglesia Catolica como administradora de los méritos infinitos de la pascua de Cristo y de los méritos de todos los santos, hace derroche, de esos tesoros espirituales por medio de lndulgencias parciales y plenarias según que se cumplan con ciertos actos piadosos, como requisitos que manda la Iglesia Católica para ganarlas. Pero lo más fuerte para ayudar a las almas de nuestros difuntos a purgar sus penas, es la Santa Misa aplicable por éllas, pues siempre lleva consigo una indulgencia plenaria. Acapulco, Gro. Noviembre de 1996 |